Expresidentes cuestionan la adhesión de Chile al bloque anticrimen de Trump
Los exmandatarios respaldan la cooperación contra las mafias, pero advierten que la política exterior y de seguridad no debe subordinarse a una potencia extranjera.
Los expresidentes Gabriel Boric y Michelle Bachelet pidieron al Gobierno de José Antonio Kast reconsiderar la participación de Chile en el Escudo de las Américas, la alianza regional contra el crimen organizado impulsada por Donald Trump.
El pronunciamiento consta en una declaración conjunta difundida el jueves 24 de septiembre de 2026. Los exmandatarios expresaron preocupación por la adhesión anunciada por el Gobierno chileno dos días antes, durante la agenda presidencial en Nueva York.
“Llamamos al Gobierno del presidente José Antonio Kast a reconsiderar la permanencia de Chile en esta instancia”, señalaron Boric y Bachelet.
Chile en el Escudo de las Américas genera debate
El Escudo de las Américas es una iniciativa lanzada por Trump el 7 de marzo de 2026, en Miami. Su objetivo es coordinar acciones entre varios gobiernos de la región contra el narcotráfico y el crimen organizado transnacional.
Boric y Bachelet aclararon que no se oponen a la cooperación internacional en materia de seguridad. Sin embargo, sostuvieron que esa colaboración debe respetar la soberanía, la autonomía y los principios históricos de la política exterior chilena.
También cuestionaron el concepto de “soberanía continental” promovido alrededor de la alianza. Según su posición, Chile no debería verse obligado a escoger un bando dentro de las disputas geopolíticas internacionales.
Los expresidentes manifestaron su disposición a colaborar en la construcción de estrategias de Estado para enfrentar al crimen organizado, pero pidieron que las decisiones permanezcan bajo control de las instituciones chilenas.
Kast niega presiones de Estados Unidos
José Antonio Kast defendió la incorporación de Chile y aseguró que no recibió presiones de la Casa Blanca.
El mandatario afirmó que la participación chilena se concentrará en el intercambio de información, la capacitación y la coordinación internacional. Además, descartó que la adhesión implique intervenciones militares en otros países o la pérdida de soberanía nacional.
El Gobierno chileno sostiene que la alianza permitirá acceder a información sobre organizaciones criminales, sistemas de análisis de datos y capacitación para Carabineros y la Policía de Investigaciones.
También plantea fortalecer la coordinación fronteriza con Argentina, Bolivia y Perú.
Cuatro bandas ecuatorianas aparecen entre los objetivos
La declaración conjunta del Escudo de las Américas identifica a 24 organizaciones criminales que operan en América Latina y el Caribe.
Entre ellas aparecen cuatro estructuras de origen ecuatoriano: Los Choneros, Los Lobos, los Chone Killers y Los Tiguerones.
La lista también incluye al Tren de Aragua, el cartel de Sinaloa, el cartel Jalisco Nueva Generación, el Clan del Golfo, el Ejército de Liberación Nacional y disidencias de las FARC.
La alianza plantea acciones coordinadas contra el financiamiento y las operaciones de estas estructuras. Además, contempla cooperación económica, controles sobre inversiones y protección de las cadenas de suministro de minerales críticos.
El vínculo directo con Ecuador
Ecuador forma parte del Escudo de las Américas desde su lanzamiento. Por tanto, la discusión abierta en Chile también alcanza al país.
Las cuatro bandas ecuatorianas incluidas en los objetivos de la alianza están relacionadas con actividades como narcotráfico, extorsiones, asesinatos y tráfico de armas.
El Gobierno ecuatoriano presenta la cooperación internacional como una herramienta para acceder a inteligencia, tecnología y capacitación. Sin embargo, el debate regional se concentra en los límites de esa cooperación y en el control que mantendrá cada país sobre sus decisiones de seguridad.
Mientras Kast sostiene que la alianza respeta la soberanía nacional, Boric y Bachelet advierten sobre un posible alineamiento político y estratégico con Estados Unidos.


