Las operaciones se desarrollaron en Napo, Pastaza y Morona Santiago. Los militares destruyeron dragas, inhabilitaron excavadoras y decomisaron combustible, madera, un arma y un camión.
El Ejército ejecutó nuevas operaciones contra la minería ilegal en Misahuallí y otros sectores de la Amazonía ecuatoriana. Según el parte militar, las intervenciones provocaron una afectación económica estimada en USD 511.200 a las estructuras vinculadas con estas actividades.
Los operativos se desarrollaron en las provincias de Napo, Pastaza y Morona Santiago. Además de la minería ilegal, los militares realizaron controles relacionados con el tráfico de madera y combustible.
El valor informado corresponde al cálculo del Ejército sobre la maquinaria, equipos e insumos encontrados durante las intervenciones. Por lo tanto, no se trata de dinero en efectivo decomisado.
Minería ilegal en Misahuallí fue intervenida
En Napo, las Fuerzas Armadas ingresaron al sector de Misahuallí, una de las zonas donde se han intensificado los controles contra la extracción ilegal de minerales.
La intervención es relevante para la provincia porque estas actividades afectan directamente a los ríos, las comunidades y las rutas utilizadas para trasladar combustible, maquinaria y material extraído.
En Pastaza, los operativos se realizaron en Arajuno y Shell. Mientras tanto, en Morona Santiago, las acciones se concentraron en Macuma.
Dragas y excavadoras fueron destruidas
De acuerdo con el inventario militar, durante las operaciones se destruyeron cuatro dragas y se inhabilitaron dos excavadoras.
Además, los uniformados encontraron y retuvieron los siguientes elementos:
- Una clasificadora tipo Z.
- Una plataforma.
- Una bocamina.
- Bombas de agua y de succión.
- Cuatro tanques con 1.000 galones de diésel.
- Un revólver calibre 38.
- Un camión.
- Veinte metros cúbicos de madera.
La bocamina fue cerrada, mientras que la maquinaria y los equipos quedaron fuera de funcionamiento o bajo custodia de las autoridades, según el parte oficial.
No se reportaron detenidos
El informe militar no menciona personas detenidas durante estas intervenciones. Tampoco detalla a qué estructuras pertenecerían la maquinaria, el combustible y los demás bienes localizados.
El Gobierno presenta la destrucción de equipos como una forma de reducir la capacidad operativa y financiera de las organizaciones que sostienen la minería ilegal.
Sin embargo, el parte informa sobre los resultados de operaciones puntuales y no precisa qué controles permanecerán activos en las zonas intervenidas para impedir el regreso de maquinaria.
La afectación supera los USD 500.000
El Ejército calculó en USD 511.200 la afectación económica generada por la destrucción, inhabilitación y retención de la maquinaria y los insumos.
La cifra reúne el valor estimado de dragas, excavadoras, bombas, combustible, vehículos y otros elementos utilizados en las actividades ilegales.
En el caso de Napo, la intervención en Misahuallí confirma que la minería ilegal continúa dentro de las principales amenazas ambientales y de seguridad de la provincia.
El resultado de un operativo reduce temporalmente la capacidad de las estructuras intervenidas. No obstante, el alcance dependerá de la vigilancia posterior y de las investigaciones que permitan identificar a quienes financian y controlan estas actividades.





