Abdalá y Jacobo Bucaram reciben 9 años y 4 meses de prisión
El Tribunal los declaró responsables de delincuencia organizada por la comercialización irregular de pruebas rápidas e insumos médicos durante la pandemia.
La sentencia contra Abdalá Bucaram y su hijo Jacobo Bucaram Pulley establece una pena de nueve años y cuatro meses de prisión para cada uno por delincuencia organizada en el caso Pruebas COVID-19.
El Tribunal de Garantías Penales de Pichincha anunció la decisión el 9 de septiembre de 2026. El fallo también alcanza a otras dos personas procesadas dentro de la misma causa.
Bucaram, expresidente de Ecuador, participó en la diligencia mediante videoconferencia desde una clínica de Guayaquil, donde permanece bajo tratamiento por problemas cardíacos.
Sentencia contra Abdalá Bucaram y su hijo Jacobo
La Fiscalía sostuvo durante el juicio que los procesados conformaron una estructura que actuó de manera coordinada para obtener beneficios económicos mediante la comercialización de insumos médicos durante la emergencia sanitaria de 2020.
El Tribunal acogió esa tesis y declaró responsables a Abdalá Bucaram Ortiz y Jacobo Bucaram Pulley. Ambos recibieron la misma pena como parte de la estructura investigada.
La sentencia contra Abdalá Bucaram es de primera instancia y puede ser apelada. Por su edad, 74 años, el exmandatario podría solicitar el cumplimiento de la pena bajo arresto domiciliario, sujeto a la decisión judicial correspondiente.
¿Qué investigó el caso Pruebas COVID-19?
La investigación se concentró en la negociación y comercialización de aproximadamente 21.000 pruebas rápidas para detectar covid-19 y otros insumos médicos entre marzo y agosto de 2020.
Según la Fiscalía, dos ciudadanos israelíes transportaron las pruebas y otros productos hasta la vivienda del expresidente en Guayaquil. Durante los traslados habrían contado con la custodia de agentes de tránsito.
Las autoridades también encontraron mascarillas y lancetas en la residencia de Bucaram durante los allanamientos realizados en 2020.
La Fiscalía afirmó que varias personas involucradas en la operación se presentaban como integrantes de misiones diplomáticas o agentes de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA).
Otros sentenciados dentro del proceso
Un exagente de tránsito recibió una condena de 13 años y cuatro meses de prisión. Un ciudadano israelí fue sentenciado a dos años y ocho meses después de colaborar con la investigación.
El proceso estuvo marcado por el asesinato de uno de los ciudadanos israelíes que participó en las negociaciones. El hombre murió en agosto de 2020 dentro de la Penitenciaría del Litoral, pocos días después de rendir su versión. El juicio se instaló en abril de 2025, luego de varios diferimientos registrados desde 2022. Durante la etapa de juzgamiento comparecieron alrededor de 50 peritos y testigos.
Tribunal había ordenado localizar a Bucaram
La audiencia para anunciar la sentencia se suspendió anteriormente por las reiteradas inasistencias del expresidente. El 3 de septiembre, el Tribunal dispuso que el Bloque de Búsqueda de la Policía mantuviera vigilancia en la clínica donde estaba internado y procediera conforme a las órdenes judiciales cuando recibiera el alta.
La familia informó que Bucaram había sido operado por un problema cardíaco el 26 de agosto. La Fiscalía cuestionó las suspensiones y pidió investigar las circunstancias de sus ausencias.
El fallo todavía puede ser impugnado ante una instancia superior, según el reporte sobre la sentencia del caso Pruebas COVID-19.



