Efecto globo: robo de combustibles migró de la Amazonía al Litoral
Los controles en Sucumbíos desplazaron las perforaciones clandestinas hacia la Costa, según la Policía. Petroecuador reportó una caída del 70 % en las pérdidas durante septiembre.
El robo de combustibles en Ecuador bajó con fuerza durante septiembre de 2026. Sin embargo, los operativos muestran que el delito cambió de territorio: perdió espacio en la Amazonía y se desplazó hacia varias provincias del Litoral.
Este fenómeno se conoce como “efecto globo”. Cuando las autoridades aumentan los controles en una zona, las redes ilegales se trasladan hacia lugares con menor vigilancia o con mejores rutas para almacenar y transportar el combustible.
La Policía ya había identificado este desplazamiento después de intensificar los operativos en Sucumbíos. Como consecuencia, las perforaciones clandestinas comenzaron a concentrarse en Guayas, Santa Elena, Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas y Manabí.
El efecto globo comenzó tras los controles en Sucumbíos
Durante años, Sucumbíos concentró buena parte del robo y tráfico ilegal de combustibles. Las redes delictivas perforaban ductos y almacenaban el producto en piscinas artesanales o centros clandestinos.
Además, parte del combustible alimentaba actividades relacionadas con el narcotráfico y la minería ilegal en la frontera amazónica.
El aumento de controles militares y policiales redujo la capacidad de operación en varios sectores. No obstante, las estructuras no desaparecieron. En cambio, trasladaron parte de sus actividades hacia el Litoral.
A pesar de ese desplazamiento, los hallazgos continúan en la Amazonía. Durante 2026, las Fuerzas Armadas encontraron centros clandestinos, conexiones ilegales y miles de galones de combustible en sectores de Sucumbíos.
Por lo tanto, el efecto globo no significa que el delito terminó en la región amazónica. Significa que las autoridades ahora enfrentan operaciones tanto en la Amazonía como en la Costa.
Pérdidas bajaron cerca del 70 % en septiembre
Según cifras de EP Petroecuador, las pérdidas por robo de combustibles bajaron de 127.810 barriles en septiembre de 2025 a aproximadamente 38.000 barriles en septiembre de 2026.
La diferencia llega a casi 90.000 barriles y representa una reducción cercana al 70 %.
Asimismo, en agosto de 2026 las pérdidas disminuyeron un 77 % frente al mismo mes de 2025.
Entre enero y septiembre, la reducción acumulada alcanzó el 34 %. Petroecuador calcula que el país evitó perder alrededor de 300.000 barriles de derivados frente al mismo periodo del año anterior.
Sin embargo, la empresa pública todavía no ha informado cuánto dinero representan esos 300.000 barriles.
La Costa concentra los tramos más afectados
El mapa actual del delito señala varios puntos críticos en el Litoral. Uno de ellos es el poliducto Esmeraldas–Santo Domingo, especialmente en sectores de Quinindé y la vía que conecta ambas provincias.
Además, las autoridades mantienen controles en el tramo La Libertad–Pascuales, que atraviesa Santa Elena y Guayas. Su cercanía con Guayaquil, Durán y zonas de almacenamiento facilita el movimiento del combustible sustraído.
Otro punto sensible es el poliducto La Libertad–Manta, que recorre sectores de Santa Elena y Manabí.
En contraste, Petroecuador reportó una reducción drástica de las perforaciones con pérdidas importantes en el tramo El Beaterio–Riobamba.
Detenidos y perforaciones clandestinas
Hasta septiembre de 2026, los operativos contra los delitos hidrocarburíferos dejaron los siguientes resultados:
- 367 personas detenidas.
- 410 vehículos aprehendidos.
- 988 perforaciones clandestinas detectadas.
Petroecuador, la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas, la Fiscalía y los organismos de inteligencia participan en las operaciones.
Además, la empresa estatal utiliza sensores de presión, drones y sistemas de vigilancia para detectar cambios en el flujo de los ductos. Las unidades también realizan patrullajes nocturnos y recorridos en tramos considerados sensibles.
Autoridades atribuyen la reducción a mayores controles
El gerente general de Petroecuador, Sebastián Maag, y el ministro del Interior, John Reimberg, presentaron los resultados durante un recorrido por la Refinería La Libertad, en Santa Elena.
“Se está trabajando con mano dura contra el robo de combustibles e hidrocarburos”, afirmó Maag.
Las autoridades atribuyeron la reducción al trabajo conjunto de las instituciones y al uso de nuevas herramientas de vigilancia.
No obstante, el efecto globo obliga a mantener controles simultáneos. Mientras los operativos golpean centros clandestinos en Sucumbíos, las redes buscan nuevas rutas en la Costa para perforar ductos, almacenar el producto y trasladarlo.
