EE. UU. acusa a los Estrada y Jacobo Bucaram de integrar una red de narcotráfico que utilizaba exportaciones de atún
La Fiscalía federal de Nueva York presentó cargos contra cinco ecuatorianos por presunto tráfico internacional de cocaína y delitos relacionados con armas de fuego. La investigación señala que una empresa pesquera habría servido para ocultar cargamentos de droga.
La Fiscalía de Estados Unidos acusó a Jaime Estrada Bonilla, Jaime Estrada Medranda y Jacobo Bucaram Pulley de participar en una presunta organización dedicada a enviar grandes cantidades de cocaína desde Ecuador hacia territorio estadounidense. La acusación federal también incluye a Geovanny Fernández Menéndez y William Briones López, detenidos durante una operación internacional coordinada entre Ecuador y Panamá.
El comunicado divulgado este 5 de noviembre por la Fiscalía Federal para el Distrito Sur de Nueva York señala que la presunta estructura habría utilizado empresas de exportación de productos del mar para ocultar droga en cargamentos comerciales. Entre sus principales operaciones aparecen envíos de atún desde los puertos ecuatorianos.
Los cinco acusados enfrentan cargos por conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y conspiración para poseer ese armamento. De acuerdo con las autoridades estadounidenses, la organización habría operado durante más de una década y mantenido vínculos con narcotraficantes internacionales.
Las detenciones fueron confirmadas el 4 de noviembre por el ministro del Interior de Ecuador, John Reimberg, quien informó sobre la participación de la Policía Nacional, la DEA e Interpol.
Fiscalía de Estados Unidos investiga una presunta red de narcotráfico vinculada con políticos ecuatorianos
La acusación identifica a Jaime Estrada Bonilla, exalcalde de Manta y actual candidato para regresar a ese cargo, y a su hijo Jaime Estrada Medranda, exasambleísta de Revolución Ciudadana, como dos de los principales investigados.
Según el documento estadounidense, ambos habrían mantenido relaciones con organizaciones dedicadas al tráfico internacional de cocaína y utilizado sus actividades empresariales para facilitar operaciones ilícitas.
La investigación señala presuntos vínculos con integrantes de Los Choneros y Los Lobos, organizaciones criminales ecuatorianas designadas como terroristas por Estados Unidos.
También menciona contactos con organizaciones armadas que operan en zonas selváticas de Colombia, desde donde habría procedido parte de la droga.
La Fiscalía estadounidense sostiene que los acusados aprovecharon las rutas marítimas comerciales y el movimiento de contenedores para transportar cocaína oculta entre productos legales.
Una empresa atunera habría sido utilizada para ocultar cocaína
Uno de los principales elementos de la investigación está relacionado con las actividades empresariales de la familia Estrada en Manta.
De acuerdo con la acusación federal, padre e hijo habrían utilizado una compañía exportadora de productos del mar para enviar cargamentos de cocaína junto con mercancías legítimas, principalmente atún.
Las autoridades estadounidenses sostienen que la presunta organización operaba mediante intermediarios encargados de negociar con narcotraficantes, coordinar embarques y recibir pagos.
La investigación también describe el uso de contenedores comerciales como mecanismo para dificultar la detección de sustancias ilícitas durante los controles portuarios.
Uno de los hechos mencionados ocurrió el 27 de mayo de 2023, cuando la Policía Nacional de Ecuador incautó aproximadamente 1.444 kilogramos de cocaína dentro de un contenedor perteneciente a la empresa exportadora, en el puerto de Guayaquil.
La Fiscalía estadounidense incorporó ese procedimiento como parte de los antecedentes de su acusación.
Jacobo Bucaram habría participado en negociaciones para enviar dos toneladas de cocaína
La acusación también involucra a Jacobo Abdalá Bucaram Pulley, hijo del expresidente ecuatoriano Abdalá Bucaram Ortiz.
Según la Fiscalía de Nueva York, durante 2026 Geovanny Fernández Menéndez y William Briones López habrían actuado como representantes de los Estrada en reuniones con Bucaram Pulley.
El objetivo de esos encuentros habría sido negociar la exportación de un supuesto cargamento de dos toneladas de cocaína desde Ecuador hacia México, con destino posterior a Estados Unidos.
Las autoridades estadounidenses señalan que los encuentros formaban parte de las operaciones investigadas y que los intermediarios presuntamente facilitaban contactos y acuerdos entre los participantes.
El comunicado no establece que ese cargamento específico haya sido efectivamente enviado. La acusación se refiere a negociaciones para realizar la operación.
¿Quiénes son los cinco ecuatorianos acusados por Estados Unidos?
La Fiscalía federal identificó a las siguientes personas:
| Acusado | Edad | Antecedente relevante |
|---|---|---|
| Jaime Estrada Bonilla | 71 años | Exalcalde de Manta y candidato a la Alcaldía |
| Jaime Estrada Medranda | 41 años | Exasambleísta por Manabí y exdirigente deportivo |
| Jacobo Abdalá Bucaram Pulley | 48 años | Hijo del expresidente Abdalá Bucaram |
| Geovanny Fernández Menéndez | 53 años | Señalado como presunto intermediario |
| William José Briones López | 47 años | Señalado como presunto intermediario |
Jaime Estrada Bonilla ejerció la Alcaldía de Manta entre 2009 y 2014. También ha desempeñado funciones legislativas y cargos en la dirigencia deportiva.
Su hijo Jaime Estrada Medranda fue asambleísta por Manabí y ocupó funciones directivas en el Manta Fútbol Club y la Federación Ecuatoriana de Fútbol.
Los Estrada fueron detenidos en Panamá y los otros tres en Guayaquil
La operación internacional permitió la detención de los cinco ciudadanos en dos países.
Según el comunicado federal, Jaime Estrada Bonilla y Jaime Estrada Medranda fueron arrestados alrededor del 2 de noviembre mientras viajaban por Panamá.
Las autoridades ecuatorianas hicieron públicas esas capturas el 4 de noviembre.
Ese mismo día fueron detenidos en Ecuador Jacobo Bucaram Pulley, Geovanny Fernández Menéndez y William Briones López.
El ministro John Reimberg informó que los cinco registraban notificaciones rojas de Interpol y eran requeridos por la justicia estadounidense.
Las detenciones se realizaron mediante cooperación entre las autoridades de Ecuador, Panamá y Estados Unidos.
Los procesos para su eventual extradición continúan bajo los procedimientos legales correspondientes. Hasta el reporte consultado, no se había confirmado una fecha definitiva para su traslado a territorio estadounidense.
Acusados enfrentan penas que podrían llegar a cadena perpetua
La Fiscalía federal presentó tres cargos contra los cinco ecuatorianos.
El primero corresponde a conspiración para importar cocaína a Estados Unidos, que contempla una pena mínima obligatoria de diez años de prisión y una máxima de cadena perpetua.
El segundo es posesión de ametralladoras, con una pena mínima obligatoria de treinta años y una máxima de cadena perpetua.
El tercer cargo corresponde a conspiración para poseer ametralladoras, también con una pena máxima prevista de cadena perpetua.
Estas sanciones representan las penas contempladas en la legislación estadounidense y no constituyen condenas impuestas a los acusados.
Cualquier sentencia dependerá del desarrollo del proceso, las pruebas presentadas y las decisiones del tribunal competente.
Movimiento político rechaza la detención de Jaime Estrada
Tras conocerse las capturas, el movimiento Sí Podemos y el equipo político de Jaime Estrada Bonilla rechazaron el procedimiento.
La organización calificó la detención de arbitraria y cuestionó su ejecución durante la campaña para las elecciones seccionales previstas para el 29 de noviembre.
También rechazó los señalamientos que vinculan al candidato y a su hijo con organizaciones de narcotráfico.
El movimiento anunció que mantendrá acciones de respaldo a Estrada Bonilla y exigió garantías para el ejercicio de su defensa.
Fiscalía de Nueva York investiga posibles conexiones entre narcotráfico, empresas y poder político
El fiscal federal Jamie McDonald sostuvo, en el comunicado, que el proceso busca establecer responsabilidades de personas que presuntamente aprovecharon sus posiciones políticas y empresariales para facilitar el tráfico internacional de drogas.
Por su parte, el administrador de la DEA, Terrance Cole, señaló que las investigaciones continuarán independientemente de los cargos públicos, vínculos familiares o recursos económicos de los involucrados.
La investigación está a cargo de la Unidad de Seguridad Nacional y Narcóticos Internacionales de la Fiscalía Federal para el Distrito Sur de Nueva York.
El siguiente paso será completar los procedimientos necesarios para poner a los acusados a disposición de la justicia estadounidense.
El expediente también plantea interrogantes sobre los mecanismos de control de las exportaciones ecuatorianas y el uso presunto de actividades comerciales legítimas para movilizar cargamentos de droga.






