Ecuador

Préstamos “gota a gota”: la deuda rápida que puede terminar en amenazas y extorsión

El “gota a gota” atrapa a comerciantes con intereses, cobros diarios y amenazas

Los prestamistas ofrecen dinero sin trámites, pero imponen intereses elevados y pagos frecuentes. Cuando aparece la intimidación, el caso puede pasar de la usura a la extorsión.

Los préstamos “gota a gota” se presentan como una salida rápida para comerciantes, trabajadores independientes y familias que necesitan dinero inmediato. Sin embargo, detrás de esa aparente facilidad pueden esconderse intereses ilegales, cobros diarios, amenazas y extorsión.

Esta modalidad también se conoce en Ecuador como “chulco”, “prestadiario” o préstamo informal. Los cobradores suelen acercarse a mercados, tiendas, pequeños negocios y sectores populares con ofertas de dinero en efectivo, sin trámites bancarios ni garantías formales.

El préstamo entre particulares no constituye automáticamente un delito. No obstante, el artículo 309 del Código Orgánico Integral Penal establece que incurre en usura quien entrega dinero directa o indirectamente y fija un interés superior al permitido por la ley.

La usura se sanciona con una pena de cinco a siete años de prisión.

Así operan los préstamos “gota a gota”

El primer contacto suele parecer sencillo. El prestamista ofrece una cantidad de dinero y solicita pocos datos personales. En algunos casos, únicamente pide una copia de la cédula, la dirección del negocio y números telefónicos.

Después fija cuotas diarias, semanales o quincenales. Aunque los pagos individuales pueden parecer pequeños, la suma final supera ampliamente el capital recibido.

Por ejemplo, una persona puede recibir USD 100 y quedar obligada a devolver USD 120 o más en un plazo corto. Además, cuando no cumple una cuota, aparecen recargos que aumentan rápidamente la deuda.

Una nueva deuda para pagar la anterior

Cuando la víctima se retrasa, los prestamistas pueden ofrecerle otro crédito para cubrir la primera obligación. De esta manera, la persona no cancela la deuda inicial, sino que adquiere un nuevo compromiso con más intereses.

El refinanciamiento mantiene a la víctima dentro de un ciclo difícil de romper. Mientras tanto, una parte importante de los ingresos diarios del negocio se destina al pago de cuotas.

Por esta razón, solicitar otro préstamo informal para pagar el anterior agrava la deuda y aumenta la presión de los cobradores.

De la usura a las amenazas

El cobro puede cambiar cuando la persona deja de pagar. Las visitas frecuentes, llamadas y mensajes pueden convertirse en intimidaciones contra el deudor, su familia, su negocio o sus bienes.

En operativos recientes, la Policía Nacional ha identificado organizaciones que utilizaban la modalidad “gota a gota” para entregar préstamos y posteriormente cobrar mediante amenazas, intimidación y presunto uso de armas.

Cuando el cobro incorpora violencia o amenazas para obligar a entregar dinero, los hechos también pueden investigarse como extorsión.

El riesgo para comerciantes de la Amazonía

Los pequeños negocios, comerciantes, transportistas y productores de la Amazonía también pueden quedar expuestos a esta modalidad.

La necesidad urgente de capital, la informalidad económica y las dificultades para acceder rápidamente a un crédito regulado abren espacio para ofertas que prometen dinero inmediato.

Los cobros diarios afectan directamente la economía de tiendas, comedores, puestos de mercado y emprendimientos. Además, el temor a represalias puede impedir que las víctimas informen a las autoridades.

¿Qué hacer ante un préstamo extorsivo?

Las autoridades recomiendan no adquirir otra deuda ilegal para pagar el primer préstamo.

La víctima debe conservar mensajes, audios, números telefónicos, comprobantes de transferencias, recibos, fotografías y capturas de pantalla. Estos elementos pueden servir dentro de una investigación.

Si existe una amenaza inmediata, puede comunicarse con el ECU 911. También puede entregar información de forma anónima mediante la línea 1800-DELITO, correspondiente al número 1800-335486.

La denuncia formal puede presentarse en cualquier Servicio de Atención Integral de la Fiscalía General del Estado. Para realizar el trámite presencial se debe llevar la cédula de identidad y entregar la información disponible sobre los prestamistas y cobradores.

Verificar antes de solicitar un crédito

Antes de aceptar un préstamo, la persona debe revisar las condiciones, el interés, el plazo y la identidad de quien entrega el dinero.

En el caso de bancos, cooperativas y otras entidades financieras, se puede comprobar si cuentan con autorización y supervisión de los organismos correspondientes.

Una oferta inmediata, sin documentos y con cobros diarios puede convertirse en una deuda difícil de terminar. Si el cobro ya incluye amenazas, la vía para detenerlo es acudir a las autoridades y preservar las pruebas.

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